Conozca los factores que causan la aparición de estas señales tan indeseables.
Las manchas comprometen la homogeneidad de la piel y le pueden aparecer a cualquier persona y a cualquier edad.
Existen diversos factores que colaboran para que surjan esos puntos, como la exposición a los rayos solares, los cambios hormonales o las alteraciones en la producción de melanina.
La melanina, pigmento que da su coloración al tejido cutáneo, es producida en cantidades diferentes por cada organismo dependiendo de la genética. La piel negra, por ejemplo, contiene más melanina que la piel blanca.
“La exposición al sol en exceso desencadena una producción desordenada de melanina que lleva a la formación de manchas oscuras, generalmente en las áreas más expuestas del cuerpo, como el rostro, brazos, manos y escote”, explica Daniela Diógenes, química de los laboratorios Natura.
Para prevenirse del “efecto dálmata”, no hay secreto: lo ideal es echar mano diariamente al viejo y conocido filtro solar, llueva o haya sol.
¿Se manchó la piel? ¿Y ahora?
Diversos tratamientos aplicados por dermatólogos ayudan a eliminar las manchas, como los peelings, el uso de rayo láser, o la criocirugía – que promueve la destrucción de los tejidos mediante aparatos de bajas temperaturas. La homogeneidad del color de la piel también puede lograrse con la ayuda de productos cuyos ingredientes activos la clareen a largo plazo.
Existen sin embargo disturbios de pigmentación que causan otras manchas, algunas son resultado de enfermedades graves, como el melanoma, un tipo de cáncer de piel.
“Es por eso que cualquier mancha debe ser evaluada por un dermatólogo especializado, principalmente se ocurrieran cambios en las características de las mismas y la aparición de otros síntomas asociados”, advierte Daniela.
